La Chasnosa partera, practicante y santiguadora.

 

 

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Juana Jerez Fresneda nació en la isla de Tenerife en 1877. Para el pueblo fue La Chasnosa, porque nació en Chasna. Esnifaba rapé y fumaba en cachimba picadura Tamadaba, picada menudita, para que ardiera mejor. De niña se vino para Las Palmas de Gran Canaria, al barrio de Las Alcaravaneras. Tengo un vago recuerdo de ella, sin embargo con mi tío Paye si pasé unos cuantos años y me contó el inicio del barrio. Paye era guardián en el muelle y con veinte años al comprobar una caldera, sufrió un accidente y se quemó totalmente, perdiendo los parpados y el brazo derecho.

Juana Jerez, junto con Francisco Álamo (Paye), edificaron en la calle Ingeniero Salinas, donde fueron a vivir mis abuelos y en donde he pasado mi infancia, a saltos con Mas de Gaminde y Barcelona.

La Chasnosa ejerció principalmente de partera, también de practicante y de santiguadora. He podido localizar algunas de sus herramientas. Una caja de madera con un hacha, un cuchillo, una navaja, un metro de cinta y una especie de forceps artesanal. Aquí entre nosotros, me da escalofríos.

Gracias a la memoria oral de mis abuelos, tíos y mis padres he podido recuperar el siguiente «rezado»:

«Santísimo justo juez, bendito hijo de Santa María, que mi cuerpo no se asombre, ni mi sangre sea perdida.

Por donde quiera que vaya y venga las manos de mi señor San Juan, delante las tenga.

Las de mi señor San Andrés antes y después. 

Las de mi señor San Blas, delante y detrás.

Las de la Virgen María que vayan y vengan.

Que mis enemigos salgan con ojos y no me vean.

Salgan con justicia y no me prendan.

Salgan con alma y no me ofendan.

Con el paño que fue cubierto nuestro Señor Jesucristo, sea cubierto mi cuerpo.

Que no sea herido ni muerto, ni en la cárcel puesto, ni en la venganza.

Si en este día hubiera alguna venganza en contra de mi, que se revoque con la bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Los tres clavos y la Cruz vayan delante de mi.

Jesucristo murió en ella, que hable y responda por mi y ablande los corazones que vengan en contra de mi.»

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jmarrero.guineo.es.

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